Una secuela para la pelicula basada en SIlent Hill
Si quisieramos destacar aquella pelicula que basada en un videojuego no fuera un completo fiazco casi de seguro todos nombrarían a Silent Hill, esta es una de las poquísimas que sacan la cara sobre ese remolino de porquerías que nos rodean. La causa de su éxito, según mi opinión, es que esta toma las bases fundamentales del juego, las criaturas más abominables, la ambientación tanto como la niebla “real” como la agobiantes paredes oxidadas y enmohecidas de “ese otro mundo” y una historia acorde a la temática del juego: igual de criptica y desconcertante.
El hecho es que se aproxima una nueva entrega, los datos revelados son que Roger Avary, guionista de Pulp Fiction junto con Quentin Tarantino, será el nuevo guionista se Sillent Hill 2 gracias al buen trabajo realizado con la primera parte.
La película ha sido confirmada en todos sus extremos por Davis Films, su productora, y es que hasta ahora solo había rumores sin confirmar de su existencia. El director no está contratado todavía, pero se sabe que la producción comenzará en 2011.

La penitencia del niño soldado o cómo desactivar 50.000 minas con tus propias manos
Esto no tiene nada que ver con la esensia de este blog como tal, pero más de uno a echado el madrazo al aire cuando te encuentras una mina en Call of Duty o cuando te levanta una granada colocada en Gears. Lo encontré por casualidad y la verdad me pone a pensar, ya siendo más realista sobre la gravedad de esta situa, y la valentia y penitencia de este joven, ya que sin seguir ningún metodo aprobado para la desactivación de minas, ha deactivado más que toda la ONU junta, una verdadera verguenza para la burocracia. Me permito colocar el copy paste del articulo de Kurioso.
Aki Ra no tiene nombre, su apodo se lo puso un periodista japonés cuando con 9 años sostenía un Ak-47 más alto que él con el que jugaba a disparar a ciervos y vietnamitas. Fue un niño soldado que trabajó para 4 ejércitos distintos, colocando minas y luchando con sus menudas y esclavas manos. Aki Ra recapacitó con la madurez que da la adolescencia en Camboya para deshacer el camino minado. Ya lleva más de 50.000 minas desactivadas con sus propias manos, alguna de ellas las mismas que sembró durante la insensatez de su pueril servidumbre.

