Snake Eater: ¿El verdadero soldado?
Mamando gallo por ahí como cosa rara, me encontré con un articulo que me hizo meditar bastante, y de paso ganarme un regaño del jefe por andar “volando”. Y este consiste en un análisis profundo sobre un videojuego, pero no desde la perspectiva usual a la cual nos tienen agarrotados, sin más bien desde una perspectiva que nunca he visto antes, algo más social, psicológico o lo que a ustedes se les de la gana categorizar. El juego en cuestión, si adivina… ¿A quien engaño? esta en el titulo, y es una de las verdaderas obras maestras de Hideo Kojima, el hacedor de sueños, aquel tipo que nos ha hecho sudar sangre, llorar, quejarnos en fin un verdadero genio, y estoy hablando de su joya, para mi el mejor juego de la saga de Metal Gear, Metal Gear Solid 3: Snake Eater. Sin embargo, antes de que le den al link de “Leer” algunos dirán: “Ah pero este gordo pelotudo se volvio loco o que? o es que la abstinencia de la consola lo tiene pariendo puntillas? Ya hemos jugado ese juego y aunque es bueno no merece que me haga un análisis“. Por lo que les digo que mejor sigan leyendo.

